Lima, Perú. Con el transcurso del tiempo, es usual la tentación de la retrospectiva, en especial cuando uno considera que ya va haciéndose viejo. Que si el camino es el correcto, que si debería dedicarse menos tiempo a tal o cual actividad, que la familia, que la novia, en fin.
Y no hay respuesta sencilla a eso. Sólo suspiros de resignación, y cruzar los dedos porque las cosas estén yendo bien.
Pero no es eso de lo que quiero hablarles. Tampoco es de política, así que tranquilos.
¿Cuándo ha sido la última vez que han hecho eso que tanto les gusta hacer? Hablo de actividades individuales o colectivas. De cualquier tipo.
Porque, al final -creo yo-, la vida se resume en esas actividades.
¿Hace cuánto que no se permiten un tiempo para ese libro que tanto vienen posponiendo?
¿Hace cuánto no salen a caminar por sus calles favoritas, a beberse una copa en tal o cual bar?
¿Hace cuánto que no visitan a ese amigo o familiar, visita prometida hace ya tanto?
¿Hace cuánto no salen a comprar un buen disco?
¿Hace cuánto no se encierran en la cocina, y se cocinan a sí mismos, o a alguna persona especial, ese platillo que los hace sonrojar?
En resumen, ¿hace cuánto que el trabajo ha dominado casi todos los aspectos de su vida?
Yo no soy un experto en la materia, pero sospecho que uno no se prepara para batallar con ese día a día.
O como graficaba Quino, a veces es absurdo que uno trabaje para ganarse la vida. Y desperdicie esa vida ganada trabajando.
En épocas actuales, sociedades cada vez más competitivas nos quitan mucho de ese tiempo dorado que debería dedicarse a uno mismo. El tan famoso 'Me' Time.
Trabajamos de lunes a sábado, y el domingo lo usamos para descansar.
¿Cómo encontrar armonía entre ello y nuestras pasiones?
Algunos dicen que todo es distinto si uno hace lo que le gusta.
Pero la respuesta no es tan sencilla.
Para ser sinceros, pocas cosas resultan sinceras hoy en día.
Y quizá lo que quiero pedirles, en esta enredadera de palabras, es que tan pronto como sea posible, se den un tiempo para hacer aquello que les plazca.
Y poco importa si son actividades poco ortodoxas o se encuentran dentro del estándar.
Darse un tiempo para sonreír es algo que se merecen todos y cada uno de ustedes.
Pues empiezo a creer que la política poco hace por el bienestar de los hombres. No existe modelo económico perfecto.
Y las migajas no solucionan nada.
Pero una sociedad de personas felices, quizá contagie al resto de ello.
Y una persona contenta, es muy probable que esté dispuesta a apoyar a aquel otro, a quien la vida ha tratado de manera poco decorosa, para quien no existen maneras de goce en el día a día.
Hazte un espacio este fin de semana.
Y sal, camina, come, bebe, baila, grita.
O quédate en casa, y lee, escucha, conversa, cocina.
Pues después de ello continuarás con el día a día, peleando por lograr eso que tanto sueñas -y que quizá a veces olvides qué es-.
Te mereces un momento de placer, pues, 'tarda en llegar, y al final, hay recompensa'...
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