El tema de discusión de estos días ha girado en torno al escándalo del 'Petrogate'. O en torno a sus implicados, si deseamos una mayor precisión. Escuchamos la opinión de indignación del ciudadano de a pie, no exenta -claro-, de esa dosis de ignorancia y sentencia acusatoria propia del comentario frívolo y superficial.
Es tal la implicancia del tema, que logró traerse abajo un gabinete que -salvo un puñado de impresentables-, venía teniendo un desempeño apropiado.
Pero es imperioso distinguir las verdades del caso de las meras presunciones. Pues recordemos que un principio fundamental del Derecho es la presunción de inocencia. No caigamos en el facilismo de la condena por meras especulaciones. Y aún en aquella situación de comprobada acción delictiva, no cedamos a la farisea tentación de señalar a otros con el dedo mayor acusatorio.
O, como decía Monseñor Myriel en 'Los Miserables' del gran Víctor Hugo: 'Veamos el camino por donde ha pasado la falta'.
El escándalo es mayúsculo, como bien se ha señalado. Y, lógicamente, hace recordar el fantasma de la corrupción del primer gobierno aprista. Y, contrario a lo que señalaba De Althaus, no se trata de un asunto entre dos individuos aislados. No. Se trata de una flagrante violación a los estatutos y reglamentos en las licitaciones del gobierno. Y a continuación, procuraré un análisis de lo hasta ahora sabido, los presuntos implicados, y el por qué de dicho actuar. Análisis detallado, aunque superfluo.
La Rata y El León. Un día antes de conocerse los audios en Cuarto Poder, García, en Piura sentenciaba: 'No hay nada que haga más daño al sistema que la corrupción. Cuando aparece alguna rata, ratón o insecto hay que sancionarlo a su medida, porque no se puede permitir la corrupción. Los peruanos no podemos aceptar que alguien llegue a un cargo público para beneficiarse'. En la editorial de Perú 21, Álvarez Rodrich nos pedía que recordaramos esta frase en particular. ' Tomen nota (de lo que dijo) el presidente García como si supiera algo que se viene. Habrá que recordar, entonces, este comentario...'. Analicemos este primer punto.
¿Cuál es el por qué de estas declaraciones de García? ¿En efecto sabía ya que en el noticioso del domingo se difundirían los audios que comprometían a gente de su entorno y partido? ¿O -crédulos-, fue una declaración inocente que reflejaba su convicción y deseo de combatir la corrupción, similar a su desubicado 'botar a patadas' a los funcionarios públicos? De ser cierta la primera suposición -García conoce que se divulgarán los audios-, la razón probable para una declaración de dicha naturaleza, parece ser, la intención por distanciarse de los implicados, cerrar filas frente a ellos, para que el ciudadano común y corriente diga 'No, señor. García no tiene nada que ver con tal acto de corrupción, pues reafirmó su interés por combatir la corrupción aún antes de la difusión de los audios'. Recordemos que García es un viejo zorro de la política. Como ejemplo, abramos el baúl de nuestros recuerdos -el Perú es un país sin memoria-, y recordemos cómo aniquiló a Humala Tasso en el debate por la candidatura presidencial, cuando este último afirmó sin trastabillar que él no liberaría a Montesinos; García -con una sonrisa inolvidable sentenció-: 'El problema de un gobierno democrático no es que una persona que manda diga yo le doy libertad, o no le doy libertad, eso es militarismo. Es el Poder Judicial y la Corte Suprema quienes tienen que decidir el destino de las personas; allí está la esencia, la semilla del autoritarismo, al estilo Chávez, yo le doy, yo no le doy, eso, no es así en un gobierno democrático'. Pero retomemos la discusión.
La segunda posibilidad, la de un García que exhibe su Manifesto de lucha anticorrupción ignorando que se propagarían los audios en el noticioso del día siguiente, si bien poco creíble, no puede rechazarse de plano, por mera presunción de inocencia. Independientemente de nuestros sesgos políticos, sería deseable un gobierno que manifestara su convicción de combate a la corrupción sin necesidad del temor a la difusión de audios. Utópico, quizá.
Eso por el lado del por qué de las declaraciones de García. Ahora bien, ¿por qué Álvarez Rodrich lanza tal advertencia? ¿Por qué nos pide tener muy en cuenta las declaraciones del presidente? ¿Es que él -y otros periodistas- sabían de la existencia de estos audios, sabían que serían difundidos en el programa de esa noche? ¿Sabía eso, mas no lo denunció desde un inicio, esperando la oportunidad idónea, a fin de evitar taras legales, u otros contratiempos, como sostiene Caretas? Si fue así, ¿existe en la historia del periodismo -digo, la historia post corrupción-, casos en los cuales no se propagó información vital, por motivos diversos? ¿Dicho actuar no convierte al periodismo en presa fácil del clientelismo político, una venta al mejor postor? Y esto me lleva a recordar las denuncias del último periodo electoral, cuando propios y extraños denunciaban un complot por parte del periodismo neoliberal -llámese El Comercio, Perú 21, La República-, para favorecer a 'la candidata de los ricos', Lourdes Flores Nano. En efecto, Sussan. El periodismo es el Cuarto Poder. Pese a la suspicacia natural del caso, Álvarez Rodrich afirmó en su columna editorial del 15 de octubre que, pese a las controversias que ha generado el 'Petrogate' -que comentaremos más adelante-, la decisión final del grupo periodístico Perú 21 (y quizá otros más), fue permitir la difusión de los audios, pues implicaba a funcionarios públicos, era información de interés nacional, y en suma, es función máxima del periodista, la de informar, pese a las vicisitudes que -sospechaban, y sospechaban bien- vendrían. Como él mismo escribió: '¿Hicimos bien o mal cuando decidimos, luego de un amplio análisis en esta redacción, proceder a su publicación (sobre los audios)?
Atrápame si puedes. Difundidos los audios, tras la valiente denuncia de Fernando Rospigliosi, llamaron los implicados al programa periodístico, quienes con argumentos risibles, trataron de desvirtuar la denuncia, victimizándose por la violación de la privacidad de sus comunicaciones, o señalando que era una conversación vanal sacada de contexto. Lógicamente, con ello, sólo convencieron a sus familiares -léase, Rómulito y sucedáneos- o uno que otro paparulo. Ante ello, bien podía aplicarse esa máxima de origen árabe (me quedan dudas sobre ello) que sentencia: 'Si lo que vas a decir no tiene sentido, quédate callado'. Las reacciones fueron inmediatas, y de todos los calibres. Mulder afirmando a voz en cuello que los implicados serían expulsados inmediatamente del partido; aunque ello me permite recordar que Mulder vaciló al señalar si el señor Alberto Quimper -quien se ofendió por el apelativo de roedor otorgado por nuestro mandatario, bajo el argumento que no podía ser insultado así por ser un miembro de la 'benemérita Sociedad de Fundadores de la Patria', y porque era un descendiente directo de un 'héroe de la batalla del 2 de Mayo'. Como respondieron en Somos de El Comercio, qué tendrá que ver una cosa con la otra- era o no miembro del Partido de la Estrella (luego se comprobaría que sí). Mulder sólo señaló que Quimper, había sido un candidato al parlamento 2006 por el APRA, como invitado, que también había sido abogado por los problemas tributarios de Alán García cuando cursaban las investigaciones por su desbalance patrimonial -el cual, por cierto, nunca fue aclarado-, y que había sido abogado de la detestable, deleznable y -Dios escuche nuestros rezos-, quien ojalá nunca más regrese al Perú, salvo quizá para responder por las denuncias de enriquecimiento ilícito, pero al final, que ojalá no regrese, y menos como Primera Dama, Eliane Karp, así como de Adam Pollack, el 'amigote' de Toledo. Pero démosle crédito a Mulder. Es imposible saber quiénes integran o no el partido de la avenida Alfonso ugarte. A la par, un hecho importante paso casi desapercibido: El entonces Ministro de Trabajo, Mario Pasco, renuncia a dicha cartera por la aprobación del pase de control de las MYPEs al Ministerio de la Producción, para beneplácito del entonces ministro de dicho portafolio, Rafael Rey -el no aprista, más aprista-. El interés por beneficiar a Rey era, pues, evidente, y el pobre Pasco, ministro independiente que venía desarrollando una gestión impecable, pese al acoso constante de ese grupo de vándalos motivados por intereses políticos de extrema izquierda, llámese CGTP (quienes crearon dicho sindicato para la defensa de los derechos de los diversos gremios laborales, tarea desvirtuada a la actualidad, y quienes planean organizar una marcha de protesta en pleno APEC. ¿El motivo? La llegada de Mr. Danger, George W. Bush. ¿Acaso no es evidente la politización macabra en la que dicho grupúsculo ha incurrido? En épocas como las actuales, de crisis financiera de consecuencias aún impredictibles, ante un evento como el APEC, que -pese al reclamo de los radicales de siempre-, será de gran beneficio para nuestro país, y donde urge mostrar una nación ordenada y civilizada para conseguir tan ambiciosos fines, estos desadaptados pretenden someternos a sus caprichos -¿o serán los caprichos que les dicta el gorila venezolano?-; esperemos que se repita el fracaso ya usual de sus manifestaciones, y que el Estado sepa contener a los revoltosos). Como comentaba, Pasco era un ministro más que idóneo para dicho cargo, pero al prosperar la propuesta de pasar la competencia de las MYPES al ministerio de Rey, el buen Pasco renunció, y la oportunidad fue aprovechada por el partido de gobierno por poner en dicha cartera a Jorge Villasante, cuestionado cuando pretendió postular a la presidencia regional. Se cumplía el vaticinio de Mantilla: Los apristas tendrían mayor presencia en el Estado a partir del segundo año de gobierno.
(continuará...)
jueves, 30 de octubre de 2008
domingo, 19 de octubre de 2008
FujimonteCinismo (sic)
Enciendo el televisor, buscando un cobijo, algo que me haga entender.
¿Cómo se entiende, sino, que días atrás, semanas atrás el inefable Ántero Flores - Aráoz jurara y perjurara que el ejército no era responsable por las denuncias de desapariciones en el poblado de Vizcatán, que éstas eran maniobras de Sendero Luminoso para desvirtuar la lucha antiterrorista, entre otros comentarios, unos con mayor tinte peyorativo que otros? Y ahora, publicaban los diarios, que los cadáveres de los abatidos en combate, que el ejército -pero sobre todo el Ministro- exhibieron días, semanas atrás tan orgullosa y maquiavélicamente, que en dicho entonces afirmaron, correspondían a los terroristas caídos, eran en efecto, de los familiares de la denunciante -oh, sí-, de aquella mujer humilde, a quien un día de setiembre, el ejército en un atropello que nos recuerda el horror de las décadas pasadas, arrebató a sus familiares, entre otros pobladores de dicha localidad, acusando de terroristas a propios y extraños, a diestra y siniestra. Ella lo dijo.
Le arrebataron a sus hermanos. "El ejército se los llevó, señorita", repetía humilde e irasciblemente. Don Ántero, suelto de huesos, respondía en entrevista a Mariella Balbi en Canal N, que era imposible que el ejército estuviera involucrado en desapariciones de pobladores. "Que se investigue", dijo.
Enciendo el televisor, pasmado, iracundo, absorto, taciturno. El periódico revelaba que los cadáveres señalados por el Ministro como correspondentes a los terroristas, eran de los desaparecidos. "El ejército se los llevó, señorita". Cómo duelen esas palabras.
Supongo que Don Ántero pensó inicialmente contraatacar aduciendo que los familiares de esta señora eran partícipes de los remanentes de Sendero. Pero, ¡oh, sorpresa! Ellos estaban registrados en el Comité de Autodefensa de Vizcatán. !¡El Ejército atacando a sus propios aliados! ¿Dónde está el Trabajo de Inteligencia, Sr. Ministro? ¿Dónde está su inteligencia? O, como canta Omar Camino, "¿Quién devuelve al hijo perdido? Vi que un Sinchi se lo llevó..."
...
Enciendo el televisor, buscando respuestas, 'buscando algún amigo que se prenda'. Pero el programa de Rosa María dedica casi en totalidad -con pleno derecho, claro, mas ello no lo justifica- a analizar el caso de cierta periodista de espectáculos caída en desgracia. No digo el nombre, pero es un hecho que Ud., leído lector (hoy lei a Hugo Guerra, he ahí el origen de este estilo), sabe a quién me refiero. Todos lo saben. Y eso es lo que más me enerva.
Juan Paredes Castro, editor de política de El Comercio, en mayo de este año fustigó a los medios por la desproporcionada atención que proporcionaron a un tema tan intrascendental (por decir lo menos) en lugar de los temas de relevancia del acontecer nacional, en un país cada vez más inverosímil como es el nuestro, con su democracia precaria, con fracturas para las cuales urge la férula de la conciencia popular (la 'reforma del alma propuesta por García', dirían los unos. Que se reforme él primero, contestarían los otros). La prensa prefirió brindarle las portadas a la vedette animadora de un programa de mediodía, embarazada de la pareja sentimental de la otrora Reina del Mediodía. ¿Ahora recuerdan de qué hablo? Probablemente sí, y eso es lo que más me enerva.
Rosa María empleó cai el todo su programa a analizar el caso de Magaly Medina, sentenciada a prisión efectiva por atentar contra el honor de un futbolista nacional. Ese tema en particular fue más importante que el horror de Vizcatán, que los avances de las negociaciones entre Simon, Ugarte y los carroñeros representantes de esa desgastada Federación Médica Peruana, con sus propuestas desproporcionadas para épocas de escasez como las actuales (como suele ser una constante, todos exigen -no sin razón-, mejores sueldos, mas nadie exige que aquellos sectores que viven con menos de un dólar al día reciban mayor atención del Estado; el poco dinero que hay debería usarse en programas sociales de comprobada eficacia como Juntos en sectores como los que describo. Total, ellos reciben mucho, muchísimo menos que el sueldo que otros pretenden mejorar para sí. Perdón por lo que escribo). Rosa María prefirió referirse al tema de Medina, entrevistar al abogado defensor Nakasaki (abogado de las causas perdidas y peculiares: Alberto Fujimori, Magaly Medina y Luis Valdez -el alcalde de Coronel Portillo, de quien -¿qué duda cabe?- se sospecha de narcotráfico y ser el autor intelectual del asesinato del periodista Alberto Rivero), antes que analizar el acontecer del nuevo gabinete, la lucha anticorrupción, la implicancia de Little Luciana en el escándalo de su padre, del extraño proceder del juez Barreto con respecto a la detención de Schreiber. Rosa María no habló sobre el aumento de presupuesto (y recorte de ejecución del plan original) del Metropolitano entre otras barbaridades que la Municipalidad de Lima y Castañeda Lossio a la cabeza comenten día tras días (¡y sigue gozando de gran popularidad y aceptación ciudadana!). Tampocó mencionó -y en esto fueron cómplices todos los diarios de circulación nacional, quienes sólo dedicaron un reportaje del tamaño de un obituario convencional-, a la negativa del Tribunal Constitucional a aceptar la transferencia de la fiscal Loayza a Lima, pues su vida corre peligro en Iquitos. La fiscal Loayza, en una valentía y coraje poco usual se enfrentó a los grandes mafiosos y narcotraficantes de dicha localidad; más aún, se enfrentó al daddy de todos estos: Fernando Zevallos. Ella no se amedentró ante las amenazas de muerte de estos y prosiguió con la investigación, con la imparcialidad propia de quienes saben que hacen lo correcto. Gracias a ella, Zevallos está siendo condenado. El ratón enfrenta al tigre. Y el Tribunal Constitucional exige que ella regrese a Iquitos, pues 'no se ha comprobado que las amenazas de muerte sean ciertas'. Ella, con la frente en alto, prefirió renunciar, antes que arriesgar la vida. La frente en alto, pues cumplió con su deber cívico y profesional, combatió el crimen dentro de los confines de la ley. Y así se lo agradece el Poder Judicial. Pero nosotros sí le agradecemos, Sra. Loayza (aunque de poco valga).
...
Enciendo el televisor, y la noticia es Magaly. Las portadas al día siguiente siguen hablando de ella.
'Cortina de Humo', denuncia ella. '!Cortina de Humo!', permítanme la sonrisa.
Álvarez Rodrich nos dice (también él se equivoca, Sussan) que es una de las herramientas más sofisticadas empleadas por los distintos gobiernos, cuando es empleada con elegancia; elegancia de leguleyada. La Sra. Medina se atribuye tal grado de importancia para hablar de 'cortinas de humo' (de hecho, el análisis de Perú Económico comprueba que Magaly Medina es una de las personalidades con mayor influencia, en una encuesta que evaluó a los intelectuales más -valga la redundancia- influyentes de nuestro medio, así como al ciudadano común). 'Cortinas de humo'. 'Andamiaje' grita el pestilente Toledo. Psicosociales era el término usado en la dictadura de los noventa. La década del fujimontesinismo. O, violando los preceptos de pronunciación, le ataño la 'C' del castellano español, y digo monteCinismo (sic).
En las épocas de la dictadura, los psicosociales fueron el actuar del día tras día. Atarantar a una población de por sí atarantada (me incluyo) con los temas más intrascendentes... 'lo que le gusta a la gente'. La prensa amarilla y sus denigrantes titulares, que bebían la inteligencia del peruano común y corriente, más preocupado por el romance del actor de moda, que por las constantes violaciones a la ley (en un amplio sentido) perpetuadas por la banda de delincuentes apostados en el poder (sirva este mismo párrafo para recordar -'el Perú es un país sin memoria' repite mi madre- que Federico Salas, presidente de la Región Huancavelica, cuando como premier de Fujimori, recibió dinero de MonteCínico, perdón, Montesinos. El castigo por ello fue mínimo, el costo político nulo -aparentemente-, y ahora saluda a la bandera de la democracia. Personajes como Ud., Sr. Salas, repugnan. Ud. y todos esos fujimoristas que pasaron piola cuando cayó el telón. ¡Habla, Kouri!
Una anécdota de reflexión. ¿Recuerdan el reportaje de la Sra. Medina sobre vedettes que practicaban la prostitución? Estos mismos fueron emitidos los días en los que se perpetraba la 'legalización' de la ilegal re - reelección. "¿'Cortina de humo', Magaly?", preguntó la reportera, a lo que Medina respondió que cabía la posibilidad, pero que en tal caso no la incumbía. Hoy, en cambio, ella dice 'todos los gobiernos me han usado de 'cortina de humo'.
...
Rosa María dice no creer en la teoría del psicosocial en este caso en particular. Sostiene que para ello este gobierno tendría que desarrollar un trabajo de inteligencia ejemplar, de lo cual, naturalmente carece. Es su opinión, que sin embargo no comparto. No por la ineptitud del gobierno en diversos temas, sino porque, sostener la teoría del psicosocial es afirmar la tamaña taruguez de mis compatriotas. Es decir: "somos tan, pero tan bestias, que con un escándalo de la farándula local, olvidaremos la corrupción del 'Petrogate' entre otros temas'. Y no, no creo que seamos tan bestias. Pero, ojo, es una opinión, y en caso así fuere, es decir, que sí fuese un montaje para distraer a la población, pues no caigamos en dicho juego. Pues como repiten algunos 'en polìtica uno no debe casarse con nadie'. 'El Matrimonio de por sí es cuestionable', responderían los otros.
Hoy, en su columna de Perú 21, Rosa María critica a quienes se embobaron con el tema de Medina. ¡Ella, que le dedicó todo un programa!
Pero sobre este análisis en particular, hablaremos otro día. El calor de la Selva Central apremia.
En los días siguientes vendrá el análisis del por qué de la 'cortina de humo', el por qué del interés masivo tanto de la prensa como del ciudadano de a pie por un tema tan intrascendente como el mismo (véase la ironía, es tan intrascendente que le dedicaremos una sección completa), el por qué (o las causas probables) del video de León Alegría.
Por eso, espero, revisen en los días siguientes, 'El Zúngaro Style', referido a estos temas.
Y en conclusión, hay temas para los cuales urge mayor atención y participación nuestra. La exclusión debe culminar en uno mismo. La exclusión fue el caldo de cultivo para la guerra interna, para el descontento social. Y hasta hoy poco hemos avanzado.
Y no creo que avancemos mucho. No basta con la presencia de Simon.
RJ
PD. Recomiendo la lectura del artículo de hoy 19 de octubre en Perú 21 de Jorge Bruce; un análisis psicoanalítico de la personalidad de León Alegría. En el mismo diario, leer a Rospligliosi, y su suspicacia frente a la labor de Simon. Un día atrás, sábado 18, reír un rato con Juan Acevedo, también en Perú 21.
¿Cómo se entiende, sino, que días atrás, semanas atrás el inefable Ántero Flores - Aráoz jurara y perjurara que el ejército no era responsable por las denuncias de desapariciones en el poblado de Vizcatán, que éstas eran maniobras de Sendero Luminoso para desvirtuar la lucha antiterrorista, entre otros comentarios, unos con mayor tinte peyorativo que otros? Y ahora, publicaban los diarios, que los cadáveres de los abatidos en combate, que el ejército -pero sobre todo el Ministro- exhibieron días, semanas atrás tan orgullosa y maquiavélicamente, que en dicho entonces afirmaron, correspondían a los terroristas caídos, eran en efecto, de los familiares de la denunciante -oh, sí-, de aquella mujer humilde, a quien un día de setiembre, el ejército en un atropello que nos recuerda el horror de las décadas pasadas, arrebató a sus familiares, entre otros pobladores de dicha localidad, acusando de terroristas a propios y extraños, a diestra y siniestra. Ella lo dijo.
Le arrebataron a sus hermanos. "El ejército se los llevó, señorita", repetía humilde e irasciblemente. Don Ántero, suelto de huesos, respondía en entrevista a Mariella Balbi en Canal N, que era imposible que el ejército estuviera involucrado en desapariciones de pobladores. "Que se investigue", dijo.
Enciendo el televisor, pasmado, iracundo, absorto, taciturno. El periódico revelaba que los cadáveres señalados por el Ministro como correspondentes a los terroristas, eran de los desaparecidos. "El ejército se los llevó, señorita". Cómo duelen esas palabras.
Supongo que Don Ántero pensó inicialmente contraatacar aduciendo que los familiares de esta señora eran partícipes de los remanentes de Sendero. Pero, ¡oh, sorpresa! Ellos estaban registrados en el Comité de Autodefensa de Vizcatán. !¡El Ejército atacando a sus propios aliados! ¿Dónde está el Trabajo de Inteligencia, Sr. Ministro? ¿Dónde está su inteligencia? O, como canta Omar Camino, "¿Quién devuelve al hijo perdido? Vi que un Sinchi se lo llevó..."
...
Enciendo el televisor, buscando respuestas, 'buscando algún amigo que se prenda'. Pero el programa de Rosa María dedica casi en totalidad -con pleno derecho, claro, mas ello no lo justifica- a analizar el caso de cierta periodista de espectáculos caída en desgracia. No digo el nombre, pero es un hecho que Ud., leído lector (hoy lei a Hugo Guerra, he ahí el origen de este estilo), sabe a quién me refiero. Todos lo saben. Y eso es lo que más me enerva.
Juan Paredes Castro, editor de política de El Comercio, en mayo de este año fustigó a los medios por la desproporcionada atención que proporcionaron a un tema tan intrascendental (por decir lo menos) en lugar de los temas de relevancia del acontecer nacional, en un país cada vez más inverosímil como es el nuestro, con su democracia precaria, con fracturas para las cuales urge la férula de la conciencia popular (la 'reforma del alma propuesta por García', dirían los unos. Que se reforme él primero, contestarían los otros). La prensa prefirió brindarle las portadas a la vedette animadora de un programa de mediodía, embarazada de la pareja sentimental de la otrora Reina del Mediodía. ¿Ahora recuerdan de qué hablo? Probablemente sí, y eso es lo que más me enerva.
Rosa María empleó cai el todo su programa a analizar el caso de Magaly Medina, sentenciada a prisión efectiva por atentar contra el honor de un futbolista nacional. Ese tema en particular fue más importante que el horror de Vizcatán, que los avances de las negociaciones entre Simon, Ugarte y los carroñeros representantes de esa desgastada Federación Médica Peruana, con sus propuestas desproporcionadas para épocas de escasez como las actuales (como suele ser una constante, todos exigen -no sin razón-, mejores sueldos, mas nadie exige que aquellos sectores que viven con menos de un dólar al día reciban mayor atención del Estado; el poco dinero que hay debería usarse en programas sociales de comprobada eficacia como Juntos en sectores como los que describo. Total, ellos reciben mucho, muchísimo menos que el sueldo que otros pretenden mejorar para sí. Perdón por lo que escribo). Rosa María prefirió referirse al tema de Medina, entrevistar al abogado defensor Nakasaki (abogado de las causas perdidas y peculiares: Alberto Fujimori, Magaly Medina y Luis Valdez -el alcalde de Coronel Portillo, de quien -¿qué duda cabe?- se sospecha de narcotráfico y ser el autor intelectual del asesinato del periodista Alberto Rivero), antes que analizar el acontecer del nuevo gabinete, la lucha anticorrupción, la implicancia de Little Luciana en el escándalo de su padre, del extraño proceder del juez Barreto con respecto a la detención de Schreiber. Rosa María no habló sobre el aumento de presupuesto (y recorte de ejecución del plan original) del Metropolitano entre otras barbaridades que la Municipalidad de Lima y Castañeda Lossio a la cabeza comenten día tras días (¡y sigue gozando de gran popularidad y aceptación ciudadana!). Tampocó mencionó -y en esto fueron cómplices todos los diarios de circulación nacional, quienes sólo dedicaron un reportaje del tamaño de un obituario convencional-, a la negativa del Tribunal Constitucional a aceptar la transferencia de la fiscal Loayza a Lima, pues su vida corre peligro en Iquitos. La fiscal Loayza, en una valentía y coraje poco usual se enfrentó a los grandes mafiosos y narcotraficantes de dicha localidad; más aún, se enfrentó al daddy de todos estos: Fernando Zevallos. Ella no se amedentró ante las amenazas de muerte de estos y prosiguió con la investigación, con la imparcialidad propia de quienes saben que hacen lo correcto. Gracias a ella, Zevallos está siendo condenado. El ratón enfrenta al tigre. Y el Tribunal Constitucional exige que ella regrese a Iquitos, pues 'no se ha comprobado que las amenazas de muerte sean ciertas'. Ella, con la frente en alto, prefirió renunciar, antes que arriesgar la vida. La frente en alto, pues cumplió con su deber cívico y profesional, combatió el crimen dentro de los confines de la ley. Y así se lo agradece el Poder Judicial. Pero nosotros sí le agradecemos, Sra. Loayza (aunque de poco valga).
...
Enciendo el televisor, y la noticia es Magaly. Las portadas al día siguiente siguen hablando de ella.
'Cortina de Humo', denuncia ella. '!Cortina de Humo!', permítanme la sonrisa.
Álvarez Rodrich nos dice (también él se equivoca, Sussan) que es una de las herramientas más sofisticadas empleadas por los distintos gobiernos, cuando es empleada con elegancia; elegancia de leguleyada. La Sra. Medina se atribuye tal grado de importancia para hablar de 'cortinas de humo' (de hecho, el análisis de Perú Económico comprueba que Magaly Medina es una de las personalidades con mayor influencia, en una encuesta que evaluó a los intelectuales más -valga la redundancia- influyentes de nuestro medio, así como al ciudadano común). 'Cortinas de humo'. 'Andamiaje' grita el pestilente Toledo. Psicosociales era el término usado en la dictadura de los noventa. La década del fujimontesinismo. O, violando los preceptos de pronunciación, le ataño la 'C' del castellano español, y digo monteCinismo (sic).
En las épocas de la dictadura, los psicosociales fueron el actuar del día tras día. Atarantar a una población de por sí atarantada (me incluyo) con los temas más intrascendentes... 'lo que le gusta a la gente'. La prensa amarilla y sus denigrantes titulares, que bebían la inteligencia del peruano común y corriente, más preocupado por el romance del actor de moda, que por las constantes violaciones a la ley (en un amplio sentido) perpetuadas por la banda de delincuentes apostados en el poder (sirva este mismo párrafo para recordar -'el Perú es un país sin memoria' repite mi madre- que Federico Salas, presidente de la Región Huancavelica, cuando como premier de Fujimori, recibió dinero de MonteCínico, perdón, Montesinos. El castigo por ello fue mínimo, el costo político nulo -aparentemente-, y ahora saluda a la bandera de la democracia. Personajes como Ud., Sr. Salas, repugnan. Ud. y todos esos fujimoristas que pasaron piola cuando cayó el telón. ¡Habla, Kouri!
Una anécdota de reflexión. ¿Recuerdan el reportaje de la Sra. Medina sobre vedettes que practicaban la prostitución? Estos mismos fueron emitidos los días en los que se perpetraba la 'legalización' de la ilegal re - reelección. "¿'Cortina de humo', Magaly?", preguntó la reportera, a lo que Medina respondió que cabía la posibilidad, pero que en tal caso no la incumbía. Hoy, en cambio, ella dice 'todos los gobiernos me han usado de 'cortina de humo'.
...
Rosa María dice no creer en la teoría del psicosocial en este caso en particular. Sostiene que para ello este gobierno tendría que desarrollar un trabajo de inteligencia ejemplar, de lo cual, naturalmente carece. Es su opinión, que sin embargo no comparto. No por la ineptitud del gobierno en diversos temas, sino porque, sostener la teoría del psicosocial es afirmar la tamaña taruguez de mis compatriotas. Es decir: "somos tan, pero tan bestias, que con un escándalo de la farándula local, olvidaremos la corrupción del 'Petrogate' entre otros temas'. Y no, no creo que seamos tan bestias. Pero, ojo, es una opinión, y en caso así fuere, es decir, que sí fuese un montaje para distraer a la población, pues no caigamos en dicho juego. Pues como repiten algunos 'en polìtica uno no debe casarse con nadie'. 'El Matrimonio de por sí es cuestionable', responderían los otros.
Hoy, en su columna de Perú 21, Rosa María critica a quienes se embobaron con el tema de Medina. ¡Ella, que le dedicó todo un programa!
Pero sobre este análisis en particular, hablaremos otro día. El calor de la Selva Central apremia.
En los días siguientes vendrá el análisis del por qué de la 'cortina de humo', el por qué del interés masivo tanto de la prensa como del ciudadano de a pie por un tema tan intrascendente como el mismo (véase la ironía, es tan intrascendente que le dedicaremos una sección completa), el por qué (o las causas probables) del video de León Alegría.
Por eso, espero, revisen en los días siguientes, 'El Zúngaro Style', referido a estos temas.
Y en conclusión, hay temas para los cuales urge mayor atención y participación nuestra. La exclusión debe culminar en uno mismo. La exclusión fue el caldo de cultivo para la guerra interna, para el descontento social. Y hasta hoy poco hemos avanzado.
Y no creo que avancemos mucho. No basta con la presencia de Simon.
RJ
PD. Recomiendo la lectura del artículo de hoy 19 de octubre en Perú 21 de Jorge Bruce; un análisis psicoanalítico de la personalidad de León Alegría. En el mismo diario, leer a Rospligliosi, y su suspicacia frente a la labor de Simon. Un día atrás, sábado 18, reír un rato con Juan Acevedo, también en Perú 21.
jueves, 16 de octubre de 2008
Tiempos de Furia
Vivimos tiempos difíciles. Eso es innegable.
Conforme pasan los días, duele alejarse de los 20, pensando en la responsabilidad cada vez más agobiante, quimera de soñadores, pasatiempos de Andalucía.
Los diarios, las películas, las canciones.
Todas ellas reportan incidentes cada vez más agradables, cada vez más degradantes.
Es el Perú del siglo XXI, del nuevo milenio, de los años supuestamente mejores.
Calentamiento global, antiimperialismo anacrónico, Bush, Chávez, Castro, Berlusconi y otros hijos de puta que favorecen la ópera bufa de los tiempos actuales.
Y cada cierto tiempo, también aparecen las bitches, como Cristina Kirchner, Condoleeza u otras.
¡Qué tiempos son estos!
"Voy por la calle, digo '¿qué pasa? ¿qué te parece? ¿qué tal RAZA?'"
Pero parafraseando a Spinetta, 'aunque me fuercen yo nunca voy a decir, que todo tiempo pasado fue mejor... ¡Mañana es mejor!'
Y este Perú nuestro de cada día, cada vez más intratable e insufrible -perdón por los eufemismos-.
Hartos ya de tanto Rómulo, Flores - Aráoz, Cipriani, Mario Huamán, Julio Vargas y los impresentables de la Federación Médico Peruana.
¿A dónde vamos?
Y las dudas por este nuevo hombre que ha llegado a nuestras pantallas y titulares de diarios... Yehude.
'Yude', cuestionado por su pasado radical, sobretodo por los fujimoristas -y ese asqueroso individuo apellidado Raffo-, quien para los más inocentes se nos presenta como la opción para el cambio necesario a mitad de gobierno del Dr. García (siempre me ha parecido jocosa esa tendencia de atribuirles el doctorado a priori a nuestros gobernantes). Pues, como dijo nuestro querido Álvarez Rodrich, parece sincero y esperamos no equivocarnos.
En serio, Yehude. Sufrí lo indecible con cada relato de tu libro de cuentos El Pasajero (aún espero que me lo devuelvan - como dice el abuelo de cierto amigo mío, 'hay que ser estúpidos para prestar un libro, pero mucho más para devolverlo'), no porque tu prosa sea impecable, sino por la veracidad que se traslucía tras dichas páginas. ¿Por qué aceptaste este cargo?
¿Por el honor del país, como repites? ¿Por tu bien merecida carrera presidencial? ¿Por ingenuidad?
Dicen los escépticos que el APRA solo te quiere hasta que culmine el APEC... creen que serías la persona indicada para disminuir la arremetida social de paros y protestas, y brindarle a nuestros ilustres visitantes un paisaje, una careta, un maquillaje de nuestra Lima, La Horrible.
¿O como dice Hildebrant, impresentable que todo lo critica y nada propone (posición muy facilista, si os interesa mi opinión), Alan te utiliza para sacarte de carrera y facilitarle las cosas al descarado Castañeda Lossio (no comprendo como tan repulsivo y silencioso personaje genera tanta aceptación popular)? ¿O al fujimontesinista Alex Kouri?
Yehude, esperamos que las cosas resulten para bien, por el país, y por ti.
Creemos en ti, así como creemos en Susana Villarán, y creemos en la decencia.
Son tiempos de furia, pero alimentas nuestras esperanzas.
Quizá somos muy ilusos.
Y, como está escrito en El Pasajero, nada más importa por hoy pues, 'no se puede matar a un muerto'.
RJ
Conforme pasan los días, duele alejarse de los 20, pensando en la responsabilidad cada vez más agobiante, quimera de soñadores, pasatiempos de Andalucía.
Los diarios, las películas, las canciones.
Todas ellas reportan incidentes cada vez más agradables, cada vez más degradantes.
Es el Perú del siglo XXI, del nuevo milenio, de los años supuestamente mejores.
Calentamiento global, antiimperialismo anacrónico, Bush, Chávez, Castro, Berlusconi y otros hijos de puta que favorecen la ópera bufa de los tiempos actuales.
Y cada cierto tiempo, también aparecen las bitches, como Cristina Kirchner, Condoleeza u otras.
¡Qué tiempos son estos!
"Voy por la calle, digo '¿qué pasa? ¿qué te parece? ¿qué tal RAZA?'"
Pero parafraseando a Spinetta, 'aunque me fuercen yo nunca voy a decir, que todo tiempo pasado fue mejor... ¡Mañana es mejor!'
Y este Perú nuestro de cada día, cada vez más intratable e insufrible -perdón por los eufemismos-.
Hartos ya de tanto Rómulo, Flores - Aráoz, Cipriani, Mario Huamán, Julio Vargas y los impresentables de la Federación Médico Peruana.
¿A dónde vamos?
Y las dudas por este nuevo hombre que ha llegado a nuestras pantallas y titulares de diarios... Yehude.
'Yude', cuestionado por su pasado radical, sobretodo por los fujimoristas -y ese asqueroso individuo apellidado Raffo-, quien para los más inocentes se nos presenta como la opción para el cambio necesario a mitad de gobierno del Dr. García (siempre me ha parecido jocosa esa tendencia de atribuirles el doctorado a priori a nuestros gobernantes). Pues, como dijo nuestro querido Álvarez Rodrich, parece sincero y esperamos no equivocarnos.
En serio, Yehude. Sufrí lo indecible con cada relato de tu libro de cuentos El Pasajero (aún espero que me lo devuelvan - como dice el abuelo de cierto amigo mío, 'hay que ser estúpidos para prestar un libro, pero mucho más para devolverlo'), no porque tu prosa sea impecable, sino por la veracidad que se traslucía tras dichas páginas. ¿Por qué aceptaste este cargo?
¿Por el honor del país, como repites? ¿Por tu bien merecida carrera presidencial? ¿Por ingenuidad?
Dicen los escépticos que el APRA solo te quiere hasta que culmine el APEC... creen que serías la persona indicada para disminuir la arremetida social de paros y protestas, y brindarle a nuestros ilustres visitantes un paisaje, una careta, un maquillaje de nuestra Lima, La Horrible.
¿O como dice Hildebrant, impresentable que todo lo critica y nada propone (posición muy facilista, si os interesa mi opinión), Alan te utiliza para sacarte de carrera y facilitarle las cosas al descarado Castañeda Lossio (no comprendo como tan repulsivo y silencioso personaje genera tanta aceptación popular)? ¿O al fujimontesinista Alex Kouri?
Yehude, esperamos que las cosas resulten para bien, por el país, y por ti.
Creemos en ti, así como creemos en Susana Villarán, y creemos en la decencia.
Son tiempos de furia, pero alimentas nuestras esperanzas.
Quizá somos muy ilusos.
Y, como está escrito en El Pasajero, nada más importa por hoy pues, 'no se puede matar a un muerto'.
RJ
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