Vivimos tiempos difíciles. Eso es innegable.
Conforme pasan los días, duele alejarse de los 20, pensando en la responsabilidad cada vez más agobiante, quimera de soñadores, pasatiempos de Andalucía.
Los diarios, las películas, las canciones.
Todas ellas reportan incidentes cada vez más agradables, cada vez más degradantes.
Es el Perú del siglo XXI, del nuevo milenio, de los años supuestamente mejores.
Calentamiento global, antiimperialismo anacrónico, Bush, Chávez, Castro, Berlusconi y otros hijos de puta que favorecen la ópera bufa de los tiempos actuales.
Y cada cierto tiempo, también aparecen las bitches, como Cristina Kirchner, Condoleeza u otras.
¡Qué tiempos son estos!
"Voy por la calle, digo '¿qué pasa? ¿qué te parece? ¿qué tal RAZA?'"
Pero parafraseando a Spinetta, 'aunque me fuercen yo nunca voy a decir, que todo tiempo pasado fue mejor... ¡Mañana es mejor!'
Y este Perú nuestro de cada día, cada vez más intratable e insufrible -perdón por los eufemismos-.
Hartos ya de tanto Rómulo, Flores - Aráoz, Cipriani, Mario Huamán, Julio Vargas y los impresentables de la Federación Médico Peruana.
¿A dónde vamos?
Y las dudas por este nuevo hombre que ha llegado a nuestras pantallas y titulares de diarios... Yehude.
'Yude', cuestionado por su pasado radical, sobretodo por los fujimoristas -y ese asqueroso individuo apellidado Raffo-, quien para los más inocentes se nos presenta como la opción para el cambio necesario a mitad de gobierno del Dr. García (siempre me ha parecido jocosa esa tendencia de atribuirles el doctorado a priori a nuestros gobernantes). Pues, como dijo nuestro querido Álvarez Rodrich, parece sincero y esperamos no equivocarnos.
En serio, Yehude. Sufrí lo indecible con cada relato de tu libro de cuentos El Pasajero (aún espero que me lo devuelvan - como dice el abuelo de cierto amigo mío, 'hay que ser estúpidos para prestar un libro, pero mucho más para devolverlo'), no porque tu prosa sea impecable, sino por la veracidad que se traslucía tras dichas páginas. ¿Por qué aceptaste este cargo?
¿Por el honor del país, como repites? ¿Por tu bien merecida carrera presidencial? ¿Por ingenuidad?
Dicen los escépticos que el APRA solo te quiere hasta que culmine el APEC... creen que serías la persona indicada para disminuir la arremetida social de paros y protestas, y brindarle a nuestros ilustres visitantes un paisaje, una careta, un maquillaje de nuestra Lima, La Horrible.
¿O como dice Hildebrant, impresentable que todo lo critica y nada propone (posición muy facilista, si os interesa mi opinión), Alan te utiliza para sacarte de carrera y facilitarle las cosas al descarado Castañeda Lossio (no comprendo como tan repulsivo y silencioso personaje genera tanta aceptación popular)? ¿O al fujimontesinista Alex Kouri?
Yehude, esperamos que las cosas resulten para bien, por el país, y por ti.
Creemos en ti, así como creemos en Susana Villarán, y creemos en la decencia.
Son tiempos de furia, pero alimentas nuestras esperanzas.
Quizá somos muy ilusos.
Y, como está escrito en El Pasajero, nada más importa por hoy pues, 'no se puede matar a un muerto'.
RJ
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