Contienda electoral, entre candidatos que sólo repiten la melodía que 'aún es muy temprano para hablar de postular o no'.
Temeroso regreso de los fujimontesinistas, los conocidos, y los que pasaron 'desapercibidos' - Kouri-.
Aparentemente no vendrán las reformas que esperábamos.
La bicameralidad, la ansiada reforma del estado y tantas otras esperanzas que con el pasar de los años van quedando marchitas.
Pero eso Uds. ya lo saben.
Hoy escribo sin idea sobre qué busco expresar. Quizá esta espontaneidad traiga algo magnífico, por lo cual, confío en que nadie lo leerá. Los mejores momentos son los privados.
Con un Tom Collins en la mano, los cigarrillos al costado, en el pleno ejercicio de mi libertad, y a la vez, la encrucijada constante de cómo afrontar el futuro incierto, que cada vez deseo aplazar más.
Y las pastillas, que traen la calma, al menos temporalmente. Y que quede en claro que esta no es una intención por sonar como Bayli, con su adicción a los maravillosos, deliciosos y superpoderosos psicotrópicos. Es simplemente, un reconocer a los beneficios de los psicotrópicos cuando son usados con precaución, y con supervisión médica.
Uno de mis mejores amigos se va. Otro, anda en una encrucijada quizá peor que la mía.
Y pocas oportunidades para conversar sobre esto.
La monotonía aburre, pero también es cierto que el salto hacia la espontaneidad resulta -para aquellos que hemos adquirido el confort de lo cotidiano- temeroso, sombrío. Pero cada vez se presenta como un movimiento necesario.
Las dudas actuales, cuál es el camino hacia el éxito profesional que ansío, que ansiamos. ¿Existen recetas para ello? O acaso bastan con las 'Pastillas para no soñar'.
Mi gran amigo se va, y no hay oportunidad de decirle lo mucho que lo estimo y admiro. De expresarle mis mejores deseos, porque una persona con la integridad moral que lo caracteriza -aunque ciertos fariseos, se empecinen en señalar lo contratio.
Mi otro amigo y sus idilios, las odiseas que le toca afrentar. La anhedonia. El hartazgo. El cansancio... Estamos tan cansados como para intentar modificar el desenlace.
Ella, que me resulta complicada de entender. Sus amigas. Jodidas e impertinentes.
Cambios de planes a último minuto, y uno aislado.
Y no hay deseos de salir por ahí, a caminar, a escuchar lo que disfrutas de escuchar. No hay deseos por salir a conocer gente nueva, que la hay. Siempre la hay.
Se endurece el ser, y cuando creo sucumbir, mis psicotrópicos especialmente guardados y ordenados me ofrecen una calma temporal.
Y recuerdo los designios -o conclusiones- afirmadas algún tiempo atrás.
Las personas son temporales... al igual que las relaciones.
Todo es fortuito, sin importar desde qué perspectiva la enfoquemos.
Y la soledad vuelve a pintarse, maquillarse, desnudarse, perfecta arma de seducción que completa mi quebranto.
Los libros, los proyectos. Pero sobre todo incertidumbre.
Qué hacer, yo me pregunto.
Golpear paredes?
Escupir a los gatos que se asoman al balcón?
Hacer más llamadas inútiles. Inútiles porque no sé qué decir para explicar esta avalancha de sentimientos. O para evitar decir cosas que en verdad no las sentimos.
Joder.
Pero esta maravillosa melancolía - frase cliché- me permite encontrar el confort.
La soledad. Espectacular y única soledad... La posibilidad de ser uno mismo, sin gestos, sin cortesías. Sinceridad pura.
La política nuevamente nos lleva a los años 90... Podemos permitirlo?
O haremos nuestro Mayo del 68, saldremos a las plazas a expresar nuestro repudio, haremos comapañas de difusión donde no primarán los insultos y/o diatribas. Sólo fundamentos válidos.
Llegará esto algún día?
Nos volveremos una nación...
Fusión de etnias, razas y credos, sin menosprecio ni racialismos.
Son pregunas sueltas, sin propuestas serias.
Pero a eso voy.
Bayli propone, pero no sice cómo logrará que todos los peruanos tengan educación de calidad.
Se declara a favor de abolir las FFAA, pero, no hay un ambiente tenso con el vecino del sur?
Castañeda, Toledo, Lourdes y otros otros, con ideas de mercado y política social similar, son incapaces de formar un frente, para evitar fraccionar el voto.
El APRA apoya al fujimorismo con desperpento, con descaro. García sólo piensa en el 2016.
Humala y los otros de 'izquierda', siguen con ideas de fracasos contínuos.
Pesimismo total.
Que nadie lo lea...
Hoy habría de ser día de dicha...
Supongo que debería.
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