domingo, 27 de junio de 2010

El país sin historia

El terrorismo está reapareciendo?
Es decir, eso que para algunos son simplemente un grupúsculo de inadaptados que repiten la misma cantaleta de hace medio siglo, esa plétora de violencia, está volviendo a ser un problema?
O es que siempre lo fue?
O es que siempre estuvo allí?
O es que siempre hemos estado allí?
Y espero que esto no se malinterprete.

Algunas cosas no han cambiado. Es cierto, hay crecimiento económico como no lo hubo antes. Pero, y eso qué?
Pero ahora se impone la meritocracia entre los maestros; ergo, un gran maestro, grandes alumnos, mayores posibilidades de éxito en el futuro. Y esto no es sólo lógica vana, eh? Cierto estudio del Banco Mundial concluía cuáles son los factores que determinan la posibilidad de éxito a futuro, con evidencia en mano, y entre estos se mencionaba desde educación de calidad hasta nivel de alfabetismo de los padres. Dicho esto, si mejoramos la calidad educativa y el nivel de alfabetismo de los escolares actuales, es probable que adquieran un mejor nivel y/o calidad de vida, pero -y esto es lo resaltante-, la progenie de estos escolares sí contará con probabilidades hasta 8 veces mayores, dado que sus padres son alfabetos.
Es cierto que se ha buscado mayor descentralización, se impulsó la regionalización, buscar el desarrollo de provincias. Y es cierto -más aún-, que estos gobiernos regionales han brillado por su ineptitud, con millones en las cuentas bancarias del Estado sin poder gastarlos por no saber en qué. Sólo saben construir estadios u organizar parrandas. Pero de trascendental, nada.

Pero persiste la exclusión. Ese grueso de excluidos no vistos como peruanos. Vistos como merecedores de sobras. Como vanos indios que se contentan con migajas.
Ellos, que mueren cada invierno por el frío. Que pierden a su ganado y hasta ahora no hay propuestas serias de cómo contrarrestar estas barbaridades estacionales. Ellos, que no gozan de educación, salud ni justicia de calidad. Ni siquiera de justicia.
Ellos, víctimas tanto de guerrilleros como de la represión del ejército. Qué importan ellos!
Ellos, víctimas de la frustración de un Estado que los ignora. Es más fácil no pensar en ellos.
Ellos, caldo de cultivo.
Ellos, fácilmente manipulables.
Ellos, los míos.

Cómo hace la ultraizquierda para generar tal vínculo con los excluídos? Cómo consigue brindarles información errónea, que catapulta el descontento social? Quién o quiénes son sus estrategas de campaña (porque es una campaña; capitalizar el apoyo a una idea en particular, en este caso, el abuso del Estado)?
Y las respuestas no se encuentran en El Estado Revolucionario, en el Manifesto Socialista...
Y no se trata simplemente de exponenciar al máximo el descontento social.
Si tan sólo el Estado Peruano consiguiera eso. Revertir la exclusión. Lograr que la integración como nación fuera una realidad. Que la política económica -que viene funcionando- se traduzca en mejoras para ellos. Que no persista la política antiminera, pero -claro-, con un Estado que se ponga los pantalones para mejor fiscalizar a las mismas.
Cómo? Yo no lo sé.

Ha reaparecido la guerrilla?
Siempre estuvo ahí. Ahora están mejor organizados. Lamentablemente, mucho tiene que ver la 'benevolencia' con la que inocentes hemos actuado.
Defensores de derechos fundamentales, exigimos el respeto y mismo trato también para los presos políticos de la guerrilla. Y gracias a ello se están reorganizando.
Pero siempre estuvieron. En universidades, cafés.
Yo mismo he sido uno de ellos! En el pasado, pero alguna vez coincidimos con la necesidad de luchar.
Qué hacer entonces? Sólo intervenir universidades y mano dura con los actualmente presos? O cometer excesos como en el pasado? Fujimori es la respuesta? Tan estúpidos e ineptos somos?

Están volviendo los terroristas!, gritan con la mano al pecho, escandalizados, unos. Pero si ignoramos al intermediario, el reclamo del pueblo es justo. Basta de exclusión! No hemos aprendido nada? Ni siquiera de Bagua? Y, en lugar de gastar millones en un tren eléctrico o en un Ministerio de la Cultura, quizá eso podría emplearse en las reparaciones que justamente señala como necesarias el Informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.
Pero es urgente un sistema se transporte masivo como el tren! Andá a cantarle a Gardel, que la verdad es que no. No, en un país tan desequilibrado y desigual. Por qué todo para Lima, y nada para la sierra profuda? Pero un Ministerio de la Cultura es propio de naciones civilizadas, a lo Europa! Te imaginas el gasto que representará? Es importante, sí. Pero no ahora. No cuando hay millones muriéndose de hambre. Que con ese dinero, aumente el número de beneficiados de Juntos, o, idealmente, aumente la cobertura del Seguro Integral de Salud, el sueldo de los maestros, que se instaure la meritocracia entre médicos (que aquellos que trabajen en áreas remotas, perciban un mejor salario, pero que a la vez sean estos muy eficientes en la Atención Primaria de Salud).

Y por último, creo que es hora de eliminar ciertas presidencias regionales. Aunque sea volver al pasado de depender de papá gobierno. Pero no está funcionando, y curiosamente, es aquí que el descontento -y la guerrilla-, son más fuertes.

Pues veo a mi amigo de la infancia, tan inteligente, guapo, inocente él. Con la misma prédica que teníamos hace algunos años. Pero ahora el carga el fusil. Y me dice que vale la pena.
No debería valerla...

No hay comentarios: