Se vienen épocas electorales.
Y las conversaciones empiezan a girar en torno a ello. Que por quién has de votar, que por qué él, etc.
La ciudad se ve infestada de inmensos paneles con los rostros sonrientes de aquellos que afirman saber cómo solucionar los problemas que a su comuna afectan.
Sólo en La Molina, podemos ver publicidad de todos los tipos y colores (incluso una que incluye al pulpo Paul), que corresponden a 11 candidatos. Once! Once individuos que invierten cantidades nada despreciables de dinero a fin de conseguir la ansiada alcaldía.
Y esto es a nivel distrital.
Mientras que las miradas de todos se centran en las elecciones municipales de Lima. Si tacharán a Kouri o no (dudo que lo hagan, pero en caso prosperara, sería algo histórico), si a Lourdes Flores se le volverá a quemar el pan en la puerta del horno (por sus nexos con Cataño y otras personalidades polémicas), si Susana está metiendo extremistas de izquierda y otras nimiedades.
Pero lo fundamental, creo, es enfocarnos en los planes de gobiernos de estos.
En ver si satisfacen nuestras necesidades.
Empecemos por ello entonces. Estimado lector, ¿qué espera Ud. que el próximo alcalde consiga?
A título personal, si bien a Lima acogen infinidad de problemas, el principal, el prioritario, aquel que urge enfocar y resolver, así los otros problemas sean relegados, es el de la seguridad ciudadana.
Lima se ha vuelto una ciudad temible. ¡Y yo amo a Lima! Lima, con sus ambientes de ensueño, la belleza de Barranco y sus antros, los árboles del Olivar de San Isidro, la hermosa Plaza San Martín del Cercado de Lima, Miraflores y sus exposiciones artísticas al aire libre. Lima, tan hermosa mi Lima, viene siendo infestada por dosis antes no pensadas de criminalidad.
Secuestros al paso, robos en taxis, robos a mano armada, asesinatos, crimen organizado, extorsiones, 'marcas', pandillaje, etc.
Siempre lo hubo, dirán algunos. Pero ahora es más intenso.
Encuestas recientes indican que 90% de los limeños conoce a un familiar o amigo cercano víctima de algún tipo de violencia en los últimos 2 años. 46% afirma haber sido víctima de violencia en el último año. Son cifras alarmantes.
Entonces, he de votar por la persona que ofrezca un plan de acción concreto y firme.
Planes a corto, mediano y largo plazo. Planes de acción y prevención.
El problema es que todos plantean prácticamente lo mismo, con ideas -ideas en realidad- poco concretas. "Mejorar la seguridad ciudadana, poner cámaras en la ciudad, más efectivos en las calles, educar a los niños", etc. La idea, digo yo, habría de ser más concreta. No sé, algo así quizá como poner 3000 cámaras de seguridad en los siguientes puntos: A, B, C, etc, pues el estudio tal demostró que tanto por ciento de los crímenes ocurrieron en tales sectores. Es decir, ya no hay improvisación, todo lo contrario, estaríamos viendo un plan de gobierno específico, pues, amigos lectores, no olvidemos, estas elecciones son como una entrevista de trabajo. Vemos el curriculum vitae de los postulantes, y escogemos al que demuestra superioridad para el desempeño.
Esa es mi prioridad. Aquel que pueda hacer de Lima una ciudad más segura, con un plan concreto, se llevará mi voto.
El segundo problema primordial -según mi humilde opinión-, es el de transporte. Y esto no se soluciona con un Metropolitano, ya lo hemos comprobado. Una obra que costó más del 300% adicional de lo escrito en el presupuesto, y que ha beneficiado a personas del entorno de Castañeda Lossio, tema actualmente en investigación.
Lima está en ruinas, construcciones desordenadas por todos lados, pistas cerradas simultáneamente a doquier haciendo imposible, insoportable y doloroso el transporte.
No soy un experto como ya habrán notado, pero, requerimos de sistemas de transporte masivo. Verdaderos sistemas de transporte, subterráneos, en viales exclusivo para ello, como en otras metrópolis. Y estos proyectos son a largo plazo. 30 ó 50 años a futuro, supongo. Pero es hora de llevarlos a cabo. E, idealmente, que se concrete el retiro de las unidades con más de 20 años de antigüedad, para disminuir la carga vehicular de una ciudad como Lima. Si alguien tiene un plan concreto para esto, además del plan de seguridad, ése será el candidato por el que haya de votar.
Como comentario final, los aspectos personales del candidato no deberían ser los dominantes.
"Yo no votaré por él porque es un arrogante!", decía cierto amigo mío. Pero, ¿qué ocurre si este arrogante personaje puede solucionar tales problemas? Total, la arrogancia no es un delito. Y así, esa característica de su personalidad resulte tan desagradable, no debería ser la razón primordial por la cual no merezca recibir vuestro voto, amigo mío.
Y dicho esto, inicio la controversia. Yo no votaré por Kouri, pese a haber demostrado eficiencia -con cifras sobrevaloradas y manipuladas por él, naturalmente- en sus gestiones en El Callao. Pues no comulgo con la doctrina de eficiencia es más importante que la decencia. Pues este hombre es un delincuente, se vendió a Montesinos, los videos están en Youtube, es uno de los fujimoristas que pasaron caleta cuando se descubrió la mafia, es un hombre vinculado a delincuentes en su entorno íntimo (uno de ellos implicado en espionaje telefónico, vulgarmente llamado "chuponeo"), y porque Kouri en sí representa la moral fujimorista que lamentablemente ha retornado a nuestra sociedad. Hace 10 años luchamos, salimos a las calles, las mujeres lavaban las banderas en la Plaza de Armas clamando por limpieza moral para el Perú, otras salían vestidas de luto por la muerte de la democracia, todo esto para expulsar del poder a ese tumor maligno llamado fujimorismo, y no podemos aceptar que regresen.
Alan García jodió al Perú, y regresó al poder. Claro, es que la otra opción era el monigote de Hugo Chávez, y García era el mal menor.
Pero no cometamos el error dos veces. No podemos perder la democracia. Y Kouri es parte de ello.
RJB
PD. Invito a leer el resumen del debate de los candidatos a la alcaldía de Lima, del sábado 21 de agosto, en El Comercio.
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